LA EDUCACIÓN MILITAR Y LA PROYECCIÓN SOCIAL DE LAS FUERZAS ARMADAS DE CARA
AL SIGLO XXI
General de Div. Jaime Guzmán Morales
"La idea de formar al hombre para el cambio debe convertirse en idea esencial. Adaptarse al cambio ya no es suficiente. Toda formación debe permitir prever el cambio con fin de orientarlo y dominarlo". Coloquio Internacional sobre la Evolución de los Contenidos de la Educación. París, 1980.
Nos encontramos en la antesala de una nueva era, viviendo una época de profundas y vertiginosas transformaciones en lo económico, social, tecnológico, político, militar, cultural y educativo.
Con la llegada del próximo milenio, el mundo se habrá transformado de manera muy rápida y ocurrirán un conjunto de cambios con resultados impredecibles.
Desde esa perspectiva, la era moderna impone nuevos retos a las instituciones, organizaciones, empresas, gobiernos y a la sociedad en su conjunto; retos que sólo los podemos cumplir mediante un sistema educativo con visión para el cambio, una educación que según Xavier Zubiri, sea un "proceso de posibilitación y, en últimas de capacitación que permita al hombre ser autor y actor de su propia vida y no mero o simple agente y/o paciente de ella".
De ahí que para los próximos años, la educación debe caracterizarse por ser permanente, flexible y multidireccional y, en consecuencia, sufrir una transformación radical para que pueda encontrarse en condiciones de cumplir una misión cada vez más vital en la construcción de un futuro mejor.
La educación del futuro debe ser un desafío que permita repensar nuevos modelos curriculares basados en estudio prospectivos, establecimiento de políticas y planes educativos a largo plazo que faciliten el desarrollo educativo global y poder así en frentarnos a las tendencias que caracterizan al mundo moderno.
Las fuerzas armadas del hemisferio se encuentran en un proceso de transformación institucional que se fundamenta en la educación, puesto que ésta es la base sobre la que se constituye el modelo de los ejércitos del futuro, ya que no es posible modernizar las fuerzas armadas, sin reformar la educación militar, máxime en el momento actual, en el cual el nuevo escenario de los ejércitos es la paz.
En ese escenario, la proyección social de las fuerzas armadas se encuentra implícita en la misión constitucional, pues su quehacer no sólo abarca el cumplimiento de ella, sino también comprende tareas relacionadas con el desarrollo nacional en materia de educación, salud, obras públicas, ecología y otras.
La proyección social que las fuerzas armadas realizan al servicio de la Nación, tiene razón de ser en el marco filosófico de la educación militar, la cual se compromete con una concepción del hombre de acuerdo a lo que aspira la sociedad, la cultura y la naturaleza sicológica de la humanidad y de la misma institución castrense.
Dentro de la reforma educativa que se desarrolla en el país, la educación militar, como parte del sistema mismo, no está ajena a ella, ni tampoco a los cambios que se dan en el entorno tanto nacional como internacional, siendo ese el ámbito en que la Fuerza Armada de El Salvador, posee su visión estratégica del deber ser para el siglo XXI y que está materializando mediante la ejecución del Plan Arce 2000.
Dicho plan es el instrumento que norma su proceso de transformación institucional, el cual además de ser coherente con el de la modernización del Estado salvadoreño, es un compromiso de todos los miembros que integran la Institución, fundamentándose en la profesionalización de sus cuadros y en la proyección social, a fin de lograr la modernidad y coadyuvar al desarrollo del Estado Nación en todo su dimensión, razón por la que sus propiedades fundamentales están orientadas a la educación militar y al fortalecimiento de las relaciones civilesmilitares.
En la dimensión educacional, la ejecución del plan ha permitido la reforma del sistema educativo, estructurándolo en cuatro niveles de enseñanza: formación, perfeccionamiento, especialización y postgrado. Asimismo, la actualización de los currícula de cada nivel, en términos de los objetivos de las escuelas; perfiles de cursos y profesionales; planes de estudio y programas de asignaturas; subsistemas de enseñanza, evaluación y recursos, entre ellos este último, la creación de la Biblioteca de la Fuerza Armada.
En términos concretos, ese proceso de actualización además de propiciar un cambio de contenidos y de asignaturas, constituye un proceso metodológico y científico fundamentado en el perfil profesional del militar del Siglo XXI y en el de la institución que deseamos.
Por otra parte, la implantación de la currícula del sistema, pretende buscar y mantener una educación de calidad, enfatizando en cada uno de los procesos de enseñanzaaprendizaje, el fortalecimiento de los valores, el respeto a los derechos humanos, la cultura de paz y el desarrollo humano en el marco de la democracia.
En el marco de la construcción de la visión estratégica para el deber ser de la educación del próximo milenio, se considera que el momento es propicio para que todas las instituciones responsables de la educación de los salvadoreños y los distintos sectores del país, reflexionen y analicen sobre el desarrollo y el futuro de la educación nacional, a la luz de esa ola irrefrenable de cambios que caracterizan la nueva era, permitiendo que las decisiones a tomar, fortalezcan nuestra identidad cultural, puesto que la educación es la base de la superación, con ella construiremos eficientemente una patria mejor.